31 de octubre de 2008

THIS IS HALLOWEEN - Danny Elfman



Boys and girls of every age
Wouldn't you like to see something strange?
Come with us and you will see
This, our town of Halloween

This is Halloween, this is Halloween
Pumpkins scream in the dead of night
This is Halloween, everybody make a scene
Trick or treat till the neighbors gonna die of fright

It's our town, everybody scream
In this town of Halloween

I am the one hiding under your bed
Teeth ground sharp and eyes glowing red
I am the one hiding under your stairs
Fingers like snakes and spiders in my hair

This is Halloween, this is Halloween
Halloween! Halloween! Halloween! Halloween!

In this town we call home
Everyone hail to the pumpkin song
In this town, don't we love it now?
Everybody's waiting for the next surprise

Round that corner, man hiding in the trash can
Something's waiting now to pounce, and how you'll scream
Scream! This is Halloween
Red 'n' black, slimy green
Aren't you scared?
Well, that's just fine

Say it once, say it twice
Take the chance and roll the dice
Ride with the moon in the dead of night
Everybody scream, everybody scream
In our town of Halloween

I am the clown with the tear-away face
Here in a flash and gone without a trace
I am the "who" when you call, "Who's there?"
I am the wind blowing through your hair
I am the shadow on the moon at night
Filling your dreams to the brim with fright

This is Halloween, this is Halloween
Halloween! Halloween! Halloween! Halloween!

Tender lumplings everywhere
Life's no fun without a good scare
That's our job, but we're not mean
In our town of Halloween

In this town
Don't we love it now?
Everyone's waiting for the next surprise
Skellington Jack might catch you in the back
And scream like a banshee
Make you jump out of your skin

This is Halloween, everyone scream
Won't ya please make way for a very special guy
Our man Jack is king of the pumpkin patch
Everyone hail to the Pumpkin King now

This is Halloween, this is Halloween
Halloween! Halloween! Halloween! Halloween!

In this town we call home
Everyone hail to the pumpkin song
La la-la la, Halloween! Halloween!

From "Tim Burton's The Nightmare Before Christmas", Henry Selick, 1993

30 de octubre de 2008

BHAKTI


Like the colour in gold,

you were in me...
the paradox of your being
in me
without showing a limb.

Akka Mahadevi, Speaking of Siva, 50

29 de octubre de 2008

HAIKU


Birds singing
in the dark
- Rainy dawn

Jack Kerouac

28 de octubre de 2008

OTRO PUERTO


La luna nueva...
Ella también la mira
desde otro puerto

J.L.Borges

27 de octubre de 2008

A DREAM OF A SHADOW


Creatures of a day,
What is anyone?
What are they not?

We are but a dream of a shadow.

Yet when there comes
as a gift of heaven
a gleam of sunshine,
there rest upon the heart
a radiant light
and, aye,
a gentle life.

Píndaro (s. V a.C.)

26 de octubre de 2008

MYSTIC IRAN: THE UNSEEN WORLD - Aryana Farshad (2002)



25 de octubre de 2008

THIS WORLD WHICH IS MADE OF OUR LOVE FOR EMPTINESS

Praise to the emptiness that blanks out existence. Existence:
This place made from our love for that emptiness!

Yet somehow comes emptiness,
this existence goes.

Praise to that happening, over and over!
For years I pulled my own existence out of emptiness.

Then one swoop, one swing of the arm,
that work is over.

Free of who I was, free of presence, free of dangerous fear, hope,
free of mountainous wanting.

The here-and-now mountain is a tiny piece of a piece of straw
blown off into emptiness.

These words I'm saying so much begin to lose meaning:
Existence, emptiness, mountain, straw:

Words and what they try to say swept
out the window, down the slant of the roof.

Rumi

24 de octubre de 2008

THE BUCKS OF ORANMORE - Matt Molloy & Donal Lunny

23 de octubre de 2008

TOSS THE FEATHERS - The Corrs & The Chieftains

22 de octubre de 2008

EMPTINESS AND FORM

Form is emptiness;
emptiness also is form.
Emptiness is no other than form;
form is no other than emptiness.
In the same way, feeling, perception,
formation
and consciousness are emptiness.

Thus, Shariputra, all dharmas are emptiness.
There are no characteristics.
There is no birth and no cessation.
There is no impurity and no purity.
There is no decrease and no increase.

Heart Sutra

21 de octubre de 2008

COMING TO OUR SENSES - Jon Kabat-Zinn (2002)

20 de octubre de 2008

HAIKU

The thief left it behind:
the moon
at my window.

Ryokan

19 de octubre de 2008

WHY?

If that’s really not your monkey,
then why do you
keep on feeding it?

Nicholas Kaa Walker

18 de octubre de 2008

YELLOW SUBMARINE - The Beatles

17 de octubre de 2008

WINKING STARS


Maybe that's what life is...

a wink of the eye and winking stars.

Jack Kerouac

16 de octubre de 2008

HELP! - The Beatles

15 de octubre de 2008

WALDEN POND

14 de octubre de 2008

WHIRLING DERVISHES OF ISTAMBUL

13 de octubre de 2008

HAIKU

años como aguas
que fluyen río abajo --
puertos lejanos

E.C.

12 de octubre de 2008

RAGA ANANDI KALYAN - Ravi & Anoushka Shankar

11 de octubre de 2008

HELPLESSLY HOPING - Crosby, Stills & Nash (1970)

10 de octubre de 2008

HIMALAYAN PILGRIMAGE

9 de octubre de 2008

HAZE

far above the veil
of the haze, a boat -at times
rises with its sail

Gakoku

8 de octubre de 2008

BAJO BANDERA FALSA

Dado que yo tenía que emprender este negocio sin el capital acostumbrado, puede no ser fácil imaginar de dónde iban a obtenerse los medios indispensables para tal empresa. En cuanto a los vestidos, para ir de inmediato a lo práctico de la cuestión, al procurárnoslos tal vez nos guiamos más a menudo por el amor a la novedad y la consideración de las opiniones ajenas que por su verdadera utilidad. Considere aquel que ha de trabajar que el primer objeto de la vestimenta es retener el calor vital, y el segundo, cubrir la desnudez. Podrá entonces calcular cuánto trabajo necesario e importante puede realizar sin añadir nada a su guardarropa. Los reyes y las reinas que usan sus trajes una sola vez, aunque se los hacen los sastres y modistas de sus majestades, no conocen la comodidad de llevar un traje que les sienta bien. Son como esos caballetes de madera donde se tiende la ropa lavada. Nuestras ropas se amoldan cada día más a nosotros y reciben el sello de nuestro carácter, hasta el punto de que nos cuesta abandonarlas sin dudas y deliberaciones, sin cierta solemnidad, como si se tratase de nuestros cuerpos. Nunca disminuyó un hombre en mi estima porque tuviera un remiendo en su traje; pero estoy seguro que, por lo común, se ansia mucho más tener trajes a la moda o, por lo menos, limpios y sin remiendos, que tener limpia la conciencia. Pero aun cuando la rotura no está remendada, tal vez lo más grave que esto revela no es sino desidia. A veces pongo a prueba a mis conocidos con preguntas como ésta: ¿quién sería capaz de llevar un remiendo, o aunque sólo fuera un par de costurones, en la rodilla? Casi todos reaccionan como si creyeran que sus planes de vida quedarían arruinados si consintieran en tal cosa. Más llevadero les resultaría renguear por la calle con una pierna quebrada que andar con el pantalón roto.

A menudo, si un caballero sufre un accidente en las piernas, éstas pueden ser compuestas; pero si un accidente similar sobreviene a sus pantalones, no hay remedio para ello, pues él no tiene en cuenta lo que verdaderamente es respetable, sino lo respetado. No conocemos sino a pocos hombres, pero sí a un gran número de sacos y pantalones. Si uno vistiera un espantajo con sus propias ropas y se quedara desnudo a su lado, ¿quién no saludaría primero al espantajo? Hace unos días, pasando por un trigal, reconocí al dueño de la hacienda por su sombrero y saco puestos en una estaca; sólo estaba un poco más curtido por la intemperie que cuando lo viera por última vez. Sé de un perro que ladraba a todo el que se aproximaba vestido al terreno de su amo, y que fue fácilmente amansado por un ladrón desnudo. Sería interesante saber hasta qué punto conservarían los hombres su jerarquía relativa si se les quitaran sus trajes. ¿Podría usted, en tal caso, decir con seguridad de cualquier grupo de hombres civilizados si pertenece o no a la clase más respetada? Cuando la señora de Pfeiffer, en sus aventurados viajes alrededor del mundo de Este a Oeste, llegó a la Rusia Asiática, acercándose ya a su patria, sintió, dice, la necesidad de cambiar su traje de viajera para presentarse a las autoridades, porque "estaba ahora en un país civilizado, donde la gente es juzgada por su vestimenta". También en nuestras ciudades de la democrática Nueva Inglaterra, la accidental posesión de bienes de fortuna, y su ostentación, así sólo sea en trajes y equipos, basta para que el poseedor obtenga un respeto casi universal. Pero los que rinden ese respeto, por numerosos que sean, no pasan de ser idólatras, a los que habría que enviarles un misionero. Por otra parte, la vestimenta ha engendrado la costura, especie de trabajo que puede llamarse interminable; un vestido de mujer, por lo menos, nunca queda concluido.

Un hombre que al fin ha encontrado algo que hacer no necesita un traje nuevo para hacerlo; le servirá el que haya permanecido, no se sabe desde cuándo, polvoriento, en el desván. Los zapatos viejos los usará más tiempo un héroe que su sirviente -si es que un héroe puede tener sirvientes-; los pies descalzos son más viejos que los zapatos, y a él podrían serle suficientes. Solamente los que van a los saraos o a los salones legislativos necesitan trajes nuevos, a fin de cambiarlos tantas veces como cambia el hombre que los lleva. Pero si mi chaqueta y mis pantalones, mi sombrero y mis zapatos son apropiados para adorar a Dios, ellos me bastarán para cualquier otro fin... ¿Quién vio alguna vez tan viejos sus vestidos, tan gastado ya su saco viejo, hasta el punto de no resultar, ya un acto de caridad darlo a un muchacho pobre, que éste no pudiera darlo a su vez a alguno más pobre todavía -digamos mejor más rico- capaz de pasarse con menos?

Cuidado, digo yo, con todas aquellas empresas que exigen trajes nuevos, y no, más bien, nuevos portadores de trajes. Si no hay un hombre nuevo, ¿cómo han de hacerse los vestidos nuevos que le queden bien? Si tienes ante ti alguna empresa, comiénzala con tu traje viejo. Todos los hombres necesitan, no algo con que hacer, sino algo que hacer, o más bien ser algo. Quizá no debamos nunca procurarnos un traje nuevo, por harapiento o sucio que esté el viejo, hasta no habernos conducido en forma tal, o haber emprendido algo o navegado de tal manera que nos sintamos hombres nuevos en el traje viejo, y que el conservarlo fuera como tener vino nuevo en botellas viejas: Nuestra época de pelecho, como la de las aves, debe constituir una crisis en nuestra vida. El somorgujo, para pasarla, se retira a lagunas solitarias. Así también, por industria y expansión internas, arroja la serpiente su piel y la oruga su membrana agusanada; pues los vestidos no son otra cosa que nuestra más externa cutícula y mortal envoltura. De otro modo se nos descubrirá navegando bajo bandera falsa y al fin resultaremos inevitablemente degradados en nuestra propia opinión y en la del género humano.

Nos ponemos vestido sobre vestido como si creciéramos, a la manera de las plantas exógenas, por adición desde afuera. Nuestros vestidos externos, a menudo delgados y caprichosos, son nuestra epidermis o piel falsa, que no participa de nuestra vida, y pueden ser desgarrados en cualquier parte sin daño para el cuerpo; los más espesos, que usamos siempre, son nuestro tegumento celular o corteza; pero nuestras camisas son nuestro líber o película, y no pueden ser removidas sin peligro para la vida del hombre. Creo que todas las razas, en algunas estaciones, usan algo equivalente a la camisa. Sería deseable que el hombre vistiera tan simplemente que pudiera echar mano a sí mismo en la oscuridad, y viviera en todos los respectos tan liso y preparado, que, si un enemigo tomara la ciudad, pudiera él, como el antiguo filósofo, salir de su casa con las manos vacías y sin ansiedad ninguna. Puesto que un vestido grueso es, en casi todos los casos, tan bueno como tres delgados, y puede obtenerse a precios satisfactorios; puesto que una gruesa chaqueta puede comprarse por cinco dólares y durará otros tantos años, un par de pantalones abrigados por dos dólares, botines de cuero de vaca por un dólar y medio el par, un sombrero de verano por un cuarto de dólar, y un gorro de invierno por sesenta y dos céntimos, o hacerse en casa uno mejor a un costo nominal, ¿quién es tan pobre que, vestido con ese ajuar, por sí mismo, no encuentre hombres juiciosos que le rindan homenaje?

Thoreau, Walden, Vestimenta, 1854

7 de octubre de 2008

O BARQUINHO - Wanda Sá & Roberto Menescal (1991)



Dia de luz, festa de sol
e um barquinho a deslizar
No macio azul do mar.
Tudo é verão e o amor se faz
Num barquinho pelo mar que desliza sem parar
Sem intenção, nossa canção
vai saindo desse mar e o sol

Beija o barco e luz... Dias tão azuis...

Volta do mar, desmaia o sol,
E o barquinho a deslizar,
É a vontade de cantar...
Céu tão azul, ilhas do sul,
E o barquinho é o coração deslizando na canção
Tudo isso é paz, tudo isso traz
Uma calma de verão, e então
O barquinho vai, e a tardinha cai

(Roberto Menescal e Ronaldo Bôscoli, 1958)

6 de octubre de 2008

CAMINO


Vuelvo la vista--

aquél con quien me crucé
envuelto en niebla

Shiki

5 de octubre de 2008

A NEW JOURNEY: INTRO + THE SKY & THE DAWN & THE SUN - Celtic Woman (2007)

4 de octubre de 2008

THE UNIVERSAL DECLARATION OF HUMAN RIGHTS

3 de octubre de 2008

A KIND OF TRACK

Follow your bliss.
If you do follow your bliss,
you put yourself on a kind of track
that has been there all the while waiting for you,
and the life you ought to be living
is the one you are living.

When you can see that,
you begin to meet people
who are in the field of your bliss,
and they open the doors to you.

I say, follow your bliss and don't be afraid,
and doors will open
where you didn't know they were going to be.

If you follow your bliss,
doors will open for you
that wouldn't have opened for anyone else.

Joseph Campbell

2 de octubre de 2008

VIPASSANA MEDITATION - Matthew Flickstein

1 de octubre de 2008

A FLOWER DOES NOT TALK

Silently a flower blooms,
In silent falls away;
Yet here now, at this moment, at this place,
the whole of the flower,
the whole of
the world is blooming.
This is the talk of the flower,
the truth
of the blossom;
The glory of eternal life of fully shining here.

Zenkei Shibayama